
Parece ser que el sensor de proximidad del iPhone 4 es algo menos sensible que los de anteriores generaciones, y su pantalla tarda más en apagarse cuando lo acercas a la cara al recibir una llamada. Esto provoca que el contacto con tu cara ponga en espera, silencie o incluso cuelgue las llamadas.
Probablemente la razón de este problema no sea que el sensor es menos sensible sino que está configurado para tardar un poco más de tiempo en apagarse y pueda solucionarse en próximas actualizaciones.
Via 9to5mac
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